La cadena de hoteles boutique urbanos optimiza el servicio de lost & found con una plataforma única, digital y sin coste para sus establecimientos.
El crecimiento de un grupo hotelero implica ofrecer una experiencia excelente en cada uno de sus establecimientos. Ese es el compromiso de BYPILLOW, cadena especializada en hoteles boutique urbanos que apuesta por el diseño, las ubicaciones privilegiadas y una hospitalidad cercana y auténtica.
Con sede en Barcelona, el grupo continúa su expansión con establecimientos en numerosas ciudades de España, como Madrid, Bilbao, Sevilla, Cádiz y Girona, y ha dado también el salto a Italia con sus primeros hoteles: Bypillow Goldoni y Bypillow Del Presto en Florencia, además de Bypillow Grand Central en Padua.
A todos ellos agradecemos la confianza depositada en LHost.
En una organización con decenas de hoteles repartidos entre varios países, gestionar los objetos olvidados por los huéspedes puede convertirse en un proceso complejo si no existe una herramienta centralizada.
Por ello, BYPILLOW ha elegido LHost, la plataforma especializada en la gestión de objetos olvidados para hoteles y alojamientos turísticos.
Con LHost, cada establecimiento puede registrar un objeto olvidado en cuestión de segundos. El huésped recibe automáticamente una notificación y organiza el reenvío de sus pertenencias de forma totalmente autónoma, mientras que el personal de recepción puede seguir todo el proceso desde una única plataforma.
La solución elimina llamadas innecesarias, reduce el tiempo dedicado por el personal a organizar envíos y evita pérdidas de información entre departamentos o establecimientos. Además, el servicio es completamente gratuito para el hotel, ya que el coste del transporte es asumido por el huésped.
Para un grupo en constante crecimiento como BYPILLOW, disponer de un sistema único para gestionar los objetos olvidados en todas sus propiedades supone una importante mejora operativa y una forma de seguir cuidando la experiencia del cliente incluso después del check-out.
Porque un objeto olvidado no debería convertirse en un problema. Puede ser, al contrario, una oportunidad para demostrar profesionalidad, eficiencia y atención al huésped hasta el último momento.
